La intensa jornada de manifestaciones y represiones en Francia tuvo algo de anunciado. Este viernes, el gobierno francés detalló los preparativos para el día de movilización que está ocurriendo este sábado en el país. Luego de que las autoridades convocaran a una célula de crisis y blindaran los puntos estratégicos de la capital francesa, los reclamos derivaron en cientos de detenidos y múltiples incidentes en los que se registró el incendio de una oficina de turismo. Las calles de París y Lyon tuvieron un gran despliegue policial mientras que los manifestantes afirman que hay un claro grupo empeñado en causar problemas, aunque la marcha principal se afirma “pacífica”.

Los “chalecos amarillos” vuelven a marchar en Francia

El Ministerio del Interior francés informó este sábado de 272 detenciones en todo el país tras las movilizaciones que se habían anunciado desde el jueves contra el encarecimiento de la vida. Estudiantes, activistas climáticos y sindicatos de trabajadores se unieron para luchar contra el descenso de los estándares educativos y el aumento del costo de vida, lo que llevó a una gran marcha en la que ya se registraron cientos de arrestos. A su vez, la cartera de Seguridad condenó lo que denomina "actos de violencia selectivos" y acusó a algunos manifestantes de intentos de saqueo y ataques contra la policía.

Violencia y destrozos en los centros urbanos

Los incidentes graves se registraron en ciudades como Marsella y Lyon, pero también en París y Nantes, entre otras, según datos aún provisionales. Las autoridades señalaron un aumento de los actos violentos, incluidos ataques contra las fuerzas de seguridad, pillajes o intentos de desvalijamiento de comercios y daños en edificios públicos protagonizados por facciones de varios cientos de individuos vestidos de negro, vinculados a la extrema izquierda.

Entre los incidentes más graves, el ministerio destacó la entrada por la fuerza de manifestantes en el Ayuntamiento de Marsella y los destrozos en establecimientos comerciales.

La intervención policial tras ataques a sedes oficiales 

En Lyon, donde una oficina de turismo fue destruida por un incendio y varios comercios sufrieron daños, los bomberos que acudieron al lugar encontraron obstáculos para intervenir debido a la actuación de agrupaciones violentas, de acuerdo con el Ministerio del Interior. 

El alcalde de Lyon afirmó que el incendio de la oficina de turismo es "una tragedia" para la ciudad. Las imágenes del lugar muestran a manifestantes con máscaras rompiendo las ventanas antes de que se desatara un incendio en el interior del edificio. La policía local declaró que "individuos hostiles" impidieron que los bomberos extinguieran las llamas .

El alcalde Grégory Doucet declaró a BFMTV: "Nos parte el corazón porque es un edificio histórico muy emblemático y conocido, por lo que el hecho de que los alborotadores lo atacaran y le prendieran fuego es una tragedia para nosotros".

En palabras de la agencia EFE, en la capital, varias columnas que participaban en marchas no autorizadas intentaron converger hacia edificios institucionales, incluido el Palacio del Elíseo, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a intervenir para dispersarlos y proteger las sedes oficiales.

También se registraron incidentes en otras ciudades. En Aviñón, manifestantes entraron en el patio de la Prefectura del departamento de Vaucluse, mientras que en Grenoble se produjeron daños en el Ayuntamiento. En Pau, Montpellier, Toulouse y Valence, varios comercios fueron vandalizados, según las autoridades.

La voz de los estudiantes y la postura del Gobierno

Por su parte, un grupo de jóvenes declaró al medio BBC News que son "pacifistas" que "simplemente intentan cambiar las cosas". "Estar en las concentraciones es realmente importante para nosotros", dijo un alumno, explicando que hoy no solo hay alumnos en las calles, sino también trabajadores.

Tras semanas de reclamos estudiantiles, el llamado movimiento de los "chalecos amarillos" y los sindicatos unieron fuerzas con los jóvenes en una marcha más amplia contra el coste de la vida y el deterioro de los servicios públicos. "Estamos hartos de todo esto. Solo intentamos que la situación varíe, pero nada avanza", afirmaron los manifestantes al medio citado.

Un reclamo que se extiende en todo el país

La movilización nacional se produce tras tres semanas de disturbios estudiantiles en todo el país, con llamamientos a que los sindicatos de trabajadores y figuras clave del llamado movimiento de los "chalecos amarillos" se unan a las protestas.

El presidente francés, Emmanuel Macron, por su parte, hizo un llamamiento a la "calma" e instó a los manifestantes a mostrar "respeto por las personas y la propiedad".